Pradas destaca que el calzado ilicitano será el primero de España en contar con un sistema de reciclaje

La consellera de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, Salomé Pradas, ha destacado “el compromiso ambiental del empresariado del calzado ilicitano” que, con la creación de la entidad Gerescal, “será el primero de España en contar con un sistema de gestión para el reciclaje de zapatos”. 

Pradas se ha expresado en estos términos en el acto de presentación de la entidad, constituida por empresas productoras que representan primeras firmas de índole nacional e internacional y que, “como tiene su sede en la Comunitat Valenciana, nos convierte en la primera autonomía que cuenta con un SCRAP de un sector tan importante como el calzado”, ha explicado la consellera.

La titular de Medio Ambiente ha defendido que este sector “se ha puesto a la vanguardia en un ámbito de tanta importancia como la sostenibilidad al implementar, de manera voluntaria y antes de lo que marca la ley, un sistema colectivo de responsabilidad ampliada para la gestión de sus productos cuando se conviertan en residuos”.

Los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) son organizaciones sin ánimo de lucro constituidas por los fabricantes e importadores de un determinado bien, cuyo objetivo es canalizar la correcta gestión de sus productos cuando, tras su vida útil, se convierten en residuos.

La Ley 7/2022 de Economía Circular establece que los fabricantes deben asumir la responsabilidad de gestionar sus productos cuando estos se conviertan en un residuo. La norma establece un plazo de tres años para aplicarse desde su entrada en vigor en abril de 2025, pero, tal y como ha indicado Salomé Pradas, “el empresariado del calzado ilicitano ha decidido adelantarse a ello”.

“Es digno de elogio que el calzado ilicitano se haya adelantado a la entrada en vigor de la ley, pues indica la calidad del compromiso medioambiental de nuestro empresariado que no sólo ha sabido ser innovador, sino también ha visto las oportunidades que ofrece la economía verde”, ha dicho la consellera.

En España se compran unos 335 millones de pares al año.  Considerando un peso medio de 0,7 kilos por par, la generación de residuos de calzado alcanza las 234,5 toneladas anuales a los cinco años, que es el periodo medio de vida de este producto. De esta forma, tal y como ha recordado Pradas, “el calzado adquirido en 2024 se convertirá en residuo en 2029, siendo en ese momento cuando habrá que efectuar su correcta gestión como deshecho”.

Por ello, se estima que un 15 % del calzado es susceptible de ser reparado para su reutilización y un 75 % puede ser reciclado para obtener materias primas para ser utilizadas en procesos de fabricación de nuevo calzado o en otro tipo de productos.

Gerescal ha solicitado a la Conselleria de Medio Ambiente la preceptiva autorización para constituirse como un sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor para de dar cumplimiento voluntario a sus obligaciones del productor de calzado. En este sentido, la Dirección General de Calidad Ambiental ya está trabajando en la tramitación “y esperamos que, este mismo año, ya esté terminada y que Gerescal pueda operar para beneficio de todos”, ha dicho la consellera.

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