Reducción del consumo y reutilización de agua: Alicante acoge el proyecto europeo B-WaterSmart

El Espacio Séneca en el centro de Alicante acogió la reunión plenaria del proyecto europeo B-WaterSmart, un punto de encuentro entre cerca de un centenar de participantes procedentes de las 36 entidades científicas y tecnológicas europeas que lo impulsan, y cuyo objetivo es el de abordar los retos del agua en ciudades y regiones costeras del continente.

Con la participación de Alicante, a través de Aguas de Alicante y su departamento de Innovación, el proyecto está integrado por socios de diferentes países europeos y está destinado a desarrollar tecnologías inteligentes y soluciones basadas en la economía circular. Para implementar estas soluciones en el ámbito del sector del agua, el reto es el desarrollo de soluciones técnicas y digitales, así como de modelos de negocio que permitan acelerar la transformación hacia una sociedad y economía basadas en una gestión inteligente del agua, mediante la reducción del uso de agua dulce, la recuperación y reutilización de recursos y el incremento de la eficiencia en el uso del agua.

La ocasión única que supone la celebración de este plenario ha permitido discutir, desde perspectivas muy diversas, retos y propuestas para un futuro que urge abordar desde este mismo momento. Entre las principales conclusiones expuestas, obtenidas hasta ahora en los proyectos pilotos implementados en diferentes ciudades, así como del intercambio de experiencias en materia de tecnología, gobernanza, sociedad y ciudad, destacan la importancia fundamental que tiene en este momento reducir el uso de los recursos hídricos, mejorando la recuperación y reutilización de estos y aumentando la eficiencia en el uso del agua. El consorcio considera que la consecución de estos objetivos pasa necesariamente por adoptar una planificación estratégica basada en indicadores y escenarios, con una visión que involucre a todas las partes interesadas, integrando gobernanza y nuevos modelos de negocio para la economía circular.

En relación a Alicante, el pasado verano arrancaron los pilotos tecnológicos en las depuradoras de Monte Orgegia y Rincón de León, pilotos con los que Aguas de Alicante avanza en el camino de convertir las depuradoras en ecofactorías, como centros productores de recursos valiosos que no generan residuos, ni impacto al medioambiente, sino que logran producir su propia energía. Es en esta fase en la que todo el trabajo previo, en gran medida invisible, se está convirtiendo en realidad funcional para demostrar su viabilidad.

Ejemplo de estos avances son las plantas piloto para la producción de energía eléctrica: por codigestión, a través de un digestor anaerobio instalado en la EDAR Rincón de León, en el que se están tratando mezclas de los fangos producidos en la EDAR junto con residuos alimentarios (cremas de helado procedentes de la fábrica de Helados Alacant y residuos de frutas y verduras procedentes del mayorista Mercalicante) con el objetivo de aumentar la producción de biogás y, con ello, incrementar la producción de energía eléctrica que servirá para autoabastecer la propia planta depuradora. O a través de una picoturbina; la instalación de una turbina con un diseño innovador (turbina de vórtice) en la EDAR de Monte Orgegia, que aprovecha un pequeño salto hidráulico existente en la EDAR. La producción de energía será aprovechada gracias a la instalación de baterías para su acumulación. Por otro lado, se encuentra la planta piloto para la valorización de la salmuera generada en la desalinizadora de Rincón de León mediante la fabricación de hipoclorito sódico y el aumento del volumen de agua regenerada. O las plantas piloto para la recuperación de nutrientes (empleados en la fabricación de fertilizantes avanzados): CEVAP, un evaporador a baja temperatura para la recuperación de nitrógeno (en forma de sales de amonio) de la corriente subproducto de la deshidratación de fangos de la EDAR. El objetivo es que los productos recuperados puedan ser  aprovechados por una empresa de fertilizantes local, para su uso en la agricultura, contribuyendo a hacer realidad el concepto de economía circular.

La participación e implicación de Alicante en el proyecto B-WaterSmart, así como la organización y celebración de su reunión plenaria, contribuye a situar a la ciudad a la vanguardia de la innovación en el ciclo hídrico, demostrando una vez más su compromiso con la sostenibilidad de los recursos.