
La conocida empresa de especias, sales y condimentos Carmencita, con sede en Novelda, lleva un año trabajando en el proyecto que le ha permitido transformar las sacas de materia auxiliar en especieros para sus botes y molinillos.
Es la forma de dar un segundo uso a 5.000 de los 15.000 kilogramos anuales de granza que genera con el reciclaje de sus sacas de transporte de material auxiliar. Con los otros 10.000 kilogramos está desarrollando proyectos “para convertirlos en pimenteros, cubos de basura y demás utilidades, y estamos trabajando con una empresa de Ibi para convertirlos en juguetes”, explica Rubén Navarro, del departamento de Compras.
“Conseguimos darle una segunda vida y una segunda utilidad y ser un poquito más sostenibles que es el objetivo de cara a 2025 y al futuro”, asegura Navarro (en la foto durante la feria Alicante Gastronómica).
Carmencita, recuerda Navarro, “siempre ha estado implicada con la sostenibilidad”. Así lo confirma su memoria ambiental al señalar que desde 2008 cuenta con la Norma Internacional ISO 14001 para potenciar “una cultura empresarial de respeto y sensibilización por el medioambiente que se traslada a todo el personal de la organización, clientes y proveedores”.
El documento detalla que cada año se fijan nuevos objetivos centrándose “sobre todo en la eficiencia energética, disminución de materiales y gestión de residuos para dar respuesta a los nuevos desafíos ambientales y alcanzar los objetivos de eficiencia y sostenibilidad que todos hemos asumido dentro de la Unión Europea”.
Actualmente, el 35% de la energía consumida por la empresa se genera con una planta solar fotovoltaica de 300 kw que instaló en la cubierta de su nueva nave, señala Rubén Navarro.
En logística ha optimizado su modelo para “transportar más con menos recursos”, algo que “se consigue mediante un buen ecodiseño del producto, siempre que es posible, en el que se tiene en cuenta la logística y el almacenaje y también procurando que los camiones lleven carga en todos los trayectos y vayan al máximo de su capacidad evitando transportar aire”, explica la memoria ambiental.
El ecodiseño, subraya Carmencita, también “mejora el almacenamiento en casa del cliente final, se evitan residuos de envases y embalajes en todo el proceso y se reducen las emisiones contaminantes”.
Por otra parte, “las rutas que se realizan entre los distintos centros logísticos y de producción se planifican para optimizar cada trayecto procurando que ningún vehículo viaje vacío”.
La nueva nave de producción lleva anexa un centro logístico para “eliminar el trayecto a otros centros logísticos” y “reducir notablemente el gasto de combustible”. Y en paralelo ha apostado por disponer de vehículos más eficientes y menos contaminantes. Por ejemplo, cuenta con “cargadores para coches eléctricos gratuitos para cualquier trabajador, fomentamos el uso de bicis y patinetes eléctricos instalando parking de bicis con cargadores gratuitos”, dice Navarro.
También tiene tres calderas de biomasa que dan servicio “a toda la calefacción de la planta, además del agua caliente para duchas y aseos. Es una energía renovable con balance neto de CO2”, asegura Navarro.
Finalmente, en la construcción de sus nuevas instalaciones, que estarán totalmente operativas en 2025, ha mejorado el aislamiento térmico y acústico, ha incrementado la luminosidad para reducir la cantidad de luminarias Led y horas de encendido, y se han habilitado ventanas al exterior para aprovechar mejor la luz solar.
Con 27.000 metros cuadrados y una inversión aproximada de 20 millones la empresa defiende que serán de las más modernas de Europa.
Artículo de Kati Ferrero.
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