SEO/BirdLife reclama medidas urgentes que mejoren la resiliencia hídrica ante el calentamiento global

SEO/BirdLife reclama medidas urgentes en los ámbitos normativo y técnico para mejorar la resiliencia hídrica y poder enfrentar los eventos extremos asociados al cambio climático, como las inundaciones provocadas por la dana del pasado 29 de octubre en Valencia.

Las medidas, según señala la organización en un comunicado, deben pivotar sobre la recuperación del territorio fluvial, incluyendo la liberación de suelo tras la actualización de la cartografía de zonas inundables de acuerdo a los escenarios que dibuja el cambio climático, y soluciones basadas en la naturaleza.

SEO/BirdLife señala que la dana demostró que hay que «volver a dibujar los mapas de probabilidad y riesgo de inundación en muchas zonas», y que ninguna infraestructura por sí misma puede resistir eventos de tal magnitud.

La ocupación del territorio fluvial, añade, con construcciones, viviendas, vías de comunicación e industrias terminó de dibujar la tragedia en la que murieron 229 personas y se perdieron hogares, negocios, infraestructuras e instalaciones de servicio público de todo tipo.

Parques naturales

SEO/BirdLife analiza también la afección a tres espacios naturales: el del Turia, Chera-Sot de Chera y La Albufera.

En el caso del parque natural del Turia y en el de Chera-Sot de Chera la organización manifiesta que la huella del suceso sigue siendo visible pese a los avances en la recuperación de algunos espacios en los que se continúa  restaurando parte de los cauces  y adecuando carreteras y caminos.

A pesar de los esfuerzos de recuperación, los residuos persisten especialmente en puntos de difícil acceso, como barrancos y parcelas de cultivo privadas y todavía hay restos voluminosos  de torres eléctricas, vehículos y otros materiales pesados en el Parque Natural Chera-Sot de Chera, que requieren maquinaria especializada para su retirada, y que pueden estar contaminando el suelo y las aguas subterráneas.

En el parque natural de La Albufera, la retirada de barro y reconstrucción de las acequias y motas de los arrozales cercanos al barranco del Poyo sigue sacando a la luz nuevos residuos, muchos de los cuales resultaron fragmentados en las operaciones para volver a poner en labor estos campos, señala la organización.

En la Reserva Ornitológica del Tancat de la Pipa, gestionada por SEO/BirdLife, el desbordamiento del barranco afectó a la funcionalidad del espacio, llevándose por delante motas, destruyendo caminos y otras infraestructuras de uso público, e inutilizado los filtros verdes.

El pasado 14 de octubre, tras la finalización de las obras de emergencia para su restauración, el espacio volvió a abrir sus puertas al público y recuperando su función.

Playas afectadas

En cuanto a las playas afectadas, aunque la situación ha mejorado tras la retirada casi al completo de los residuos más voluminosos y de las grandes acumulaciones de residuos orgánicos -principalmente cañas- aún persisten plásticos fragmentados y restos en la zona intermareal y las primeras dunas, donde materiales de todo tipo, incluyendo poliestireno expandido, muy difícil de recoger, llegan transportados por el  oleaje y el viento. 

A pesar de los esfuerzos, indica, la gran cantidad y tamaño reducido de los residuos sigue siendo un desafío en la limpieza de playas y la restauración de los ecosistemas costeros.

Otro de los efectos destacados por SEO/BirdLife en estos espacios naturales protegidos a causa del cambio climático y el arrastre producido por los efectos de la dana es la expansión de especies exóticas invasoras como la bardana (‘xanthium strumarium’) y el ricino, que podrían proliferar aún más con la llegada de las lluvias.

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