
ImpactE es una empresa con un equipo multidisciplinar que ofrece servicios informáticos de programación de inteligencia artificial y análisis de datos aplicados a la toma de decisiones en materia de eficiencia energética. Su trabajo se desarrolla tanto en proyectos para clientes particulares como para ciudades. Sonia Pérez de Villar es la project manager en ImpactE, una ingeniera técnica industrial, con un máster de ingeniería mecatrónica por la Universidad Politécnica de Valencia.
ImpactE ha realizado un mapa solar, público y gratuito, que recoge el potencial para suministrar un tercio de la energía que requiere Valencia capital. “Se trata de un mapa solar público y gratuito que permite a ciudadanos, negocios y administraciones conocer el potencial fotovoltaico de cada edificio e inmueble en Valencia. Este mapa interactivo facilita la toma de decisiones informadas sobre la instalación de paneles solares y ofrece datos clave para impulsar la transición energética en la ciudad”.
Pérez de Villar replica que los “principales objetivos son: Mostrar el potencial fotovoltaico de cada edificio, ayudando a combatir el desconocimiento sobre la energía solar y sus beneficios; Ofrecer precios estimados para que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas y negociar con instaladores con mayor confianza; Identificar edificios protegidos para que los ciudadanos sepan dónde es posible instalar paneles solares y dónde existen restricciones y apoyar y fomentar iniciativas municipales como la cesión de cubiertas privadas para la producción de energía renovable para comunidades energéticas locales”.
El proceso de desarrollo ha sido detallado en un modelo digital en 3D de la ciudad, que “funciona como un gemelo digital y permite simular con precisión la capacidad de instalación de paneles solares en cada edificio. En este modelo, se han recreado todas las estructuras urbanas y la vegetación, caracterizando las superficies disponibles para determinar su potencial fotovoltaico”.
La ingeniera destaca que “el primer paso es el cálculo de las cubiertas, en el que se analizan varios factores. Las sombras: Se consideran elementos que proyectan sombra, como edificios y árboles, para detectar las áreas óptimas. Los obstáculos: Se identifican elementos como antenas o chimeneas que limitan la superficie útil y la orientación e inclinación: Se optimiza la disposición de los paneles para maximizar la producción energética”.
“Una vez obtenido este cálculo, se plantean dos escenarios: 1. Escenario máximo: Se estima la capacidad total de instalación sin restricciones, considerando toda la superficie apta para la producción fotovoltaica. 2. Escenario óptimo: Se ajusta el potencial solar en función del consumo energético estimado de cada inmueble. Este cálculo se basa en la demanda anual real de toda la ciudad, que conocemos por código postal y por el perfil horario según el tipo de inmueble. Esto permite que los ciudadanos y negocios reciban una estimación más precisa, adaptada a sus necesidades energéticas reales. Con toda esta información, el mapa presenta indicadores clave que reflejan el impacto económico, ambiental y energético de la instalación fotovoltaica en cada edificio y en cada inmueble, permitiendo a los usuarios evaluar su viabilidad de manera clara y accesible”, detalla Pérez de Villar.
Las ventajas del sistema
“El mapa solar de Valencia representa una herramienta clave para los ciudadanos, facilitando su acceso a la energía renovable y empoderándolos en su transición energética. Transparencia y acceso a la información: Con datos claros y accesibles, cualquier usuario puede comprender su potencial fotovoltaico sin necesidad de conocimientos técnicos, eliminando barreras y fomentando decisiones informadas. Mayor autonomía energética: Los vecinos pueden aprovechar el potencial solar de sus edificios, reduciendo su dependencia de fuentes convencionales y aumentando su autosuficiencia energética”, afirma la portavoz de ImpactE.
En cuanto a el ahorro económico explica que “permite estimar el ahorro anual en la factura eléctrica, ayudando a los ciudadanos a tomar decisiones informadas sobre su inversión en energía solar. Compromiso ambiental: Al instalar paneles solares, cada persona contribuye a la reducción de emisiones de CO2 y al desarrollo de una ciudad más sostenible. Un impulso a la comunidad y colaboración ciudadana: Promueve la participación en iniciativas municipales como las comunidades energéticas cesión de cubiertas, fomentando un modelo energético compartido y beneficioso para todos”.
El potencial fotovoltaico de las ciudades
Pérz de Villar también razona que “a pesar del gran potencial solar de muchas ciudades, su aprovechamiento aún es limitado. En España, la ocupación de cubiertas fotovoltaicas se encuentra entre el 2% y el 5%, lo que demuestra que aún queda un largo camino por recorrer en la adopción de energía solar en entornos urbanos. En Valencia, por ejemplo, podría generar el 32% de su demanda eléctrica anual si se instalaran paneles solares en todos los tejados disponibles. Sin embargo, barreras como la falta de información, la inversión inicial y las regulaciones urbanísticas dificultan la adopción masiva”.
En cuanto a la cuestión sobre en qué punto nos encontramos en el reto de la transición energética hacía un modelo sostenible la ingeniera de la UPV afirma que “nos encontramos en un momento clave de la transición energética, donde avanzar hacia un modelo más sostenible requiere facilitar el acceso a la energía renovable y optimizar su integración en el entorno urbano. Uno de los principales retos es impulsar un modelo de producción energética distribuida, en el que cada ciudadano pueda aprovechar su propio potencial fotovoltaico, reduciendo la dependencia de grandes infraestructuras y promoviendo una red más equilibrada y eficiente”.
“Trabajamos para hacer que este proceso sea más accesible, reduciendo su complejidad a unos pocos clics mediante herramientas digitales que permitan a cada usuario tomar decisiones informadas sobre su consumo energético. Además, apoyamos el despliegue masivo del autoconsumo colectivo, colaborando con municipios y agentes del sector energético para transformar la gestión energética urbana y acercar la transición energética a toda la ciudadanía. La empresa también ha desarrollado una destacada herramienta para gestionar comunidades energéticas y autoconsumos” añade.
El E·Manager
ImpactE ha desarrollado E·Manager como una plataforma innovadora para gestionar comunidades energéticas y autoconsumos. “Esto permite la monitorización del consumo y generación de energía sin necesidad de hardware adicional. La automatización de la facturación, reduciendo errores y optimizando costes. La simulación de autoconsumos compartidos, facilitando la planificación energética. Así como la optimización del reparto energético, maximizando el aprovechamiento de la energía generada”.
Además a este servicio se le añade la aportación de la Inteligencia Artificial. “Ésta y la ciencia de datos están transformando el sector energético, permitiendo una gestión más eficiente y sostenible de los recursos. Estas tecnologías se aplican en múltiples áreas, como la predicción de demanda energética, el análisis de consumo y eficiencia, la optimización del autoconsumo y la gestión inteligente de redes eléctricas. Gracias a estos modelos, se pueden diseñar estrategias que mejoran la producción y distribución de energía renovable, reduciendo desperdicios y maximizando el impacto positivo en el entorno. Un ejemplo concreto de aplicación es el proyecto ‘0 Emisiones’, donde analizamos estrategias para la descarbonización de edificios municipales. En este proceso, estudiamos la implementación de autoconsumos colectivos, optimizando los repartos para conseguir el menor número de instalaciones posibles que cubran el máximo consumo municipal. Además, dejamos espacio disponible en las cubiertas para otras iniciativas, como el apoyo a la pobreza energética y la creación de comunidades energéticas locales, asegurando que la transición energética sea inclusiva y eficiente”.
Proyecto Poseidón
Pérez de Villar realza uno de los proyectos más destacados para el futuro: Poseidón, una iniciativa europea para desarrollar Distritos de Energía Positiva en ciudades mediterráneas. “Este proyecto busca transformar barrios urbanos en comunidades autosuficientes energéticamente, optimizando el uso de energías renovables y promoviendo el autoconsumo colectivo. Con estos proyectos, ImpactE continúa su misión de acelerar la transición energética, reduciendo la complejidad del proceso y ofreciendo soluciones digitales que empoderan a ciudadanos y municipios en la gestión de su energía”, finaliza Sonia.
Artículo de Richard Escriche.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




