WWF denuncia que «países con intereses petroquímicos impiden avanzar hacia un tratado anti-plásticos»

Países con intereses petroquímicos impidieron la semana pasada, en una reunión auspiciada por la ONU en Kenia, avanzar hacia un tratado mundial legalmente vinculante para combatir la contaminación por plástico, aseguró el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en un comunicado remitido a EFE.

«A pesar de una abrumadora mayoría de países dispuestos a avanzar en un tratado sólido y ambicioso, los países con profundos intereses petroquímicos retrasaron el progreso durante toda la semana», señaló la ONG ecologista.

Además, subrayó, esos países «bloquearon la decisión final sobre cómo avanzar en el trabajo previo a la cuarta ronda de conversaciones de la ONU sobre un tratado global para la contaminación plástica», prevista en 2024 en Canadá.

La tercera reunión del Comité Intergubernamental de Negociación (INC-3) para desarrollar un tratado mundial jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plástico se celebró la semana pasada en Nairobi, donde acabó este domingo aunque, de momento, no se ha realizado ninguna comunicación oficial sobre el resultado del foro.

El INC fue el histórico resultado en marzo de 2022 de la V Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente (UNEA-5) desarrollada en la capital keniana, donde 175 países acordaron la puesta en marcha de esa iniciativa.

Desde entonces, el Comité celebró sus reuniones anteriores entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre de ese año en Punta del Este (Uruguay), y entre los pasados 29 de mayo y 2 de junio en París.

La ronda de Nairobi, a la que asistieron representantes de los países que aprobaron en UNEA-5 el proceso para forjar el tratado, tenía una importancia añadida porque los delegados pudieron debatir con el primer borrador del pacto en las manos.

Expertos recordaron que la mayor parte de los plásticos son derivados de los petroquímicos obtenidos de combustibles fósiles, lo que hace de ese material una nueva línea de negocio a la que los países productores y la industria no quieren renunciar, en plena transición energética y reducción del carbón, el petróleo y el gas.

En la ronda negociadora de París, países como Arabia Saudí, China, Estados Unidos y la India abogaron por un tratado con el que las naciones tengan libertad para determinar sus propios compromisos.

Sin embargo, una alianza de unos sesenta países impulsada por Ruanda y Noruega, y que incluye a la Unión Europea (UE), son partidarios de acabar con los residuos plásticos para 2040 y de un tratado basado en el ciclo de vida completo de los plásticos.

Pero «ahora no habrá trabajo formal antes de la próxima ronda de negociaciones, lo que retrasará las discusiones sobre medidas críticas que pueden poner fin a la crisis de contaminación plástica», lamentó el WWF.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con sede en Nairbi, donde albergó la INC-3, la humanidad produce alrededor de 430 millones de toneladas de plástico cada año.

Dos tercios se convierten rápidamente en residuos cuya gran parte termina contaminando la tierra, el mar y el aire, mientras se abre paso cada vez más en la cadena alimentaria humana.

Las negociaciones para acordar un tratado internacional seguirán en abril de 2024 en Canadá y está previsto que acaben en el segundo semestre de ese año en Corea del Sur.