278 cámaras vigilarán el cumplimiento de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Valencia y las multas serán de 200 euros

Si hoy se implantara de forma efectiva la Zona de Bajas Emisiones, ZBE, en la ciudad de Valencia, sólo el 8% de los vehículos censados ​​se verían afectados en la práctica por las restricciones. Así lo ha explicado el concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Jesús Carbonell, quien ha asegurado que «está cifra aún será más baja dentro de cuatro años, en 2028, cuando la medida ya afecte de hecho a los residentes en la ciudad».

“Los vecinos de Valencia no tendrán que preocuparse por la ZBE hasta 2028, ya que hemos optado por una normativa blanda, porque pretendemos proteger los intereses económicos y sociales de los vecinos, y especialmente para evitar que los perjudicados sean aquellos con menos recursos”, ha añadido Carbonell. “Además –ha continuado- en 2028, la cifra de vehículos que no podrían circular será muy baja, y aún así podrán circular 48 días al año, y tendrán un título para viajar gratis todo el año en la EMT . La normativa no puede perjudicar a las personas con menos posibilidades para cambiar su vehículo”, ha defendido el edil.

Por tanto, solo los turismos, motocicletas y ciclomotores con etiqueta A (es decir, sin etiqueta) podrán circular a partir del 1 de enero de 2028, y el resto no se verá afectado”. «El objetivo -ha explicado el concejal- es no penalizar a las pymes ni a las personas con menos recursos y, por eso, el calendario progresivo de implantación previsto en la normativa».

Según los datos ofrecidos por Carbonell, hoy por hoy, el 32% del parque móvil de la ciudad corresponde a vehículos sin etiqueta (o, lo que es lo mismo, con etiqueta A). En cifras concretas, se trata de 132.016 vehículos. “Pero es un número teórico –ha explicado Carbonell- porque de los estudios realizados a través de las cámaras de Trànsit se concluye que de ese total sólo circula un 8%, es decir 16.000 vehículos, lo que significa el 44% del total que circula por la ciudad, sumando residentes y no residentes, que son 36.000, y los que son los que incumplirían la ordenanza”.

La Zona de Bajas Emisiones, ZBE, se implantará de forma progresiva desde el próximo año, 2025, hasta el establecimiento definitivo en 2028. Afectará a turismos, motocicletas y ciclomotores con la etiqueta A, según el catálogo de distintivos medioambientales de la DGT. Quedarán excluidos de las restricciones los vehículos asociados a actividades económicas (pymes, autónomos…), para “proteger de los intereses económicos y sociales de la ciudad”, en palabras del concejal. Tampoco tendrán obligación los vehículos usados ​​por titulares de tarjeta de estacionamiento PMR (para personas con movilidad reducida), los de familias numerosas o con menores de tres años, y aquellos en los que viajan embarazadas o personas con movilidad reducida temporalmente. Tampoco tendrán restricciones los vehículos de emergencias, servicios esenciales y los considerados históricos.

Durante el próximo año, 2025, se llevará a cabo una fase informativa, en la que no se impondrán sanciones a las personas infractoras, y será a partir de enero de 2026 cuando se limite la entrada en la ZBE a vehículos con etiqueta A, pero únicamente fuera de la provincia de Valencia, de más de 27 años si son de gasolina, o de más de 22 años si son de gasóleo. A partir de enero de 2027 la limitación será para cualquier vehículo sin etiqueta de fuera de la ciudad en sí. Y las restricciones serán ya totales a partir del 1 de enero de 2028.

Dos zonas de aplicación: Valencia ZBE’ y Ciutat Vella ZBEES

En la aplicación de la normativa, se definen dos zonas de diferente aplicación: ‘Valencia ZBE’ y ‘Ciutat Vella ZBEES’. La primera, genérica y de carácter más laxo, ZBE, está delimitada por la Ronda Nord, avenida de los Naranjos, avenida de Serrería y Bulevar Sur, es decir, prácticamente toda la ciudad. La segunda, declarada como Zona de Bajas Emisiones de Especial Sensibilidad, ZBESS, está dentro del distrito de Ciutat Vella y suma las especificaciones actuales del APR, es decir, que sólo podrán circular vehículos autorizados de residentes (excepto las excepciones previstas), que carezcan de etiqueta A.

Un total de 278 cámaras de tráfico, ubicadas por toda la ciudad, vigilarán para hacer efectivo el cumplimiento de la normativa. Las sanciones se impondrán según lo previsto en la normativa estatal sobre este asunto, siendo de 200 euros. También se prevé instalar cartelería informativa a lo largo del perímetro. El Ayuntamiento elaborará un registro de vehículos “excepcionados” de la aplicación de la ZBE y, además, después del verano, en la web de Tráfico del Ayuntamiento y en la web municipal se podrá comprobar la situación de cada vehículo mediante la matrícula.

El concejal Jesús Carbonell ha subrayado que la voluntad del Ayuntamiento es que «la aplicación de esta normativa estatal en la ciudad no penalice las rentas más bajas, y para ello -ha explicado- hemos impulsado diferentes medidas». El Ayuntamiento aprobará un nuevo título de la EMT, de carácter gratuito para las personas afectadas por las restricciones de movilidad, válido por dos años de plazo o hasta la compra de un vehículo, dentro de ese plazo”.

Carbonell ha concluido su intervención subrayando la voluntad del Ayuntamiento de favorecer y apoyar al vecindario en la aplicación de la normativa, y ha explicado que se prevé habilitar en el futuro aparcamientos disuasivos a la entrada de la ciudad.

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