
Ecologistes en Acció del País Valencià ha presentado alegaciones al proyecto de orden de la Conselleria de Medio Ambiente que declara las áreas prioritarias de avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas de alta tensión en la Comunitat Valenciana. Reclaman, señala Josep Bort desde la organización conservacionista, una herramienta eficaz y que todo el territorio valenciano sea declarado zona de protección, con criterios homogéneos.
Según datos oficiales del Banco de Datos de Biodiversidad de la Generalitat, desde 2008 se han documentado 6.180 casos de mortalidad por electrocución y colisión. ¿Se confirma que estas infraestructuras siguen constituyendo una de las principales causas no naturales de mortalidad en avifauna de la Comunidad Valenciana?
Como ya hemos tenido varios problemas en ese asunto, lo que hacemos es manejar los datos oficiales que publica la Generalitat y las alegaciones en concreto están basadas en los datos de la Conselleria. Con el tema de las electrocuciones, desde Ecologistas en Acción venimos recogiendo datos desde la década de los noventa, que es cuando hicimos los primeros informes y denunciamos que los tendidos eléctricos estaban percutiendo sobre especies que estaban protegidas, especialmente en rapaces, ya que ellas, prácticamente son el 80% de todas las muertes por electrocución.
¿Cuáles son las especies más afectadas en nuestro territorio y cuáles están en un peligro de extinción más crítico por esta causa?
En la Comunidad Valenciana, las comarcas con mayor número de electrocuciones o muertes, en Castellón sería la zona central, la que está alrededor del aeropuerto de Castellón, que es un punto negro. En Valencia, el punto negro sería la parte de la comarca de Requena y Utiel. Y en la provincia de Alicante, principalmente, sería la zona sur de Alicante. Pero, aparte de todos estos, donde encontramos muchas colisiones y electrocuciones de aves no rapaces es en todos los humedales que hay a lo largo de la Comunidad Valenciana.
La Conselleria acaba de presentar ese proyecto de orden para declarar áreas prioritarias de protección, pero Ecologistas considera el texto insuficiente y también la delimitación de esas zonas. ¿Que áreas claves se han quedado fuera de esa propuesta?
Sí, bueno, desde que se hizo el Real Decreto del año 2008, que lo hizo el Ministerio, se obligaba, de alguna manera, a que todas las regiones hicieran sus órdenes y declararan las zonas prioritarias. Aquí, en la Comunidad Valenciana, las primeras áreas prioritarias que se delimitaron fue en el año 2010. Prácticamente, eran cuatro áreas prioritarias en las distintas provincias, que se concentraban principalmente alrededor de parques naturales o zonas ZEPA, que son Zonas de Especial Protección para las Aves.
Analizando todos los datos de mortalidad, desde Ecologistas en Acción, lo que hemos visto es que las electrocuciones se dan en todas las comarcas de la Comunidad Valenciana, independientemente de que sean zonas de especial protección para las aves, o no. Hay incluso muchas de las electrocuciones, o zonas que hemos encontrado como puntos negros, que están fuera de estas zonas de especial protección. Y una de las zonas donde más electrocuciones encontramos es en las zonas industrializadas o periurbanas. Por eso, en nuestras alegaciones, lo que hemos considerado, después de analizar más de 8.000 muertes en la Comunidad, es proponer que toda la Comunidad Valenciana se considere como zona prioritaria.
¿El borrador actual de la Conselleria establece plazos de ejecución claros y sanciones contundentes para las eléctricas?
En principio no, no hay ningún programa que defina cuándo se tienen que rectificar los tendidos eléctricos que se consideren peligrosos, cuándo hay que hacer las revisiones, cuándo hay que hacer las reuniones, con qué agentes sociales hay que hacer esas reuniones y actuar, visto el análisis de los datos de mortalidad; no se hacen. Es un listado de muertes, pero poco más. Entonces, lo que nosotros proponemos es que, aparte de las zonas prioritarias, que se actúe de una manera preventiva. Es decir, sabemos qué tipo y qué estructura tienen las torres eléctricas peligrosas y muy peligrosas, y no tenemos que esperar a que muera un ave para decir que la rectifiquen, o a que muera la segunda ave, que puede ser un águila imperial, por ejemplo, que se da en Requena-Utiel y está en peligro de extinción, o el águila perdicera en la Comunidad Valenciana, que también está en peligro de extinción. Por cierto, con el águila perdicera, catalogada como en peligro de extinción, de las causas de mortalidad no natural, el 60% es por electrocuciones. Es una barbaridad.
Más allá de modificar las torres que hay, ¿qué soluciones técnicas exigís para los nuevos proyectos?
Los nuevos proyectos tienen que salir. Todos los nuevos proyectos de líneas de electrocución, primero, deben estar marcados por un estudio de impacto ambiental previo, porque en muchas líneas no hay estudio de impacto ambiental. Segundo, se tienen que analizar todas las especies que están catalogadas en peligro de extinción o vulnerables cercanas a las líneas de nueva construcción. Y, por último, todas las líneas de nueva construcción deben llevar elementos anticolisión y antielectrocución. No tenemos que esperar a rectificar estos pendidos nuevos para poner esas medidas. Puede que salgan ya de fábrica con estos elementos.
¿Hay un inventario real y actualizado de las líneas peligrosas? ¿O se actúa a ciegas cuando se encuentran los cadáveres?
La Conselleria tiene un inventario de todas las líneas, a lo mejor no de todos los apoyos peligrosos, pero tiene muchas zonas identificadas y, sobre todo, tiene zonas de reproducción de especies en peligro de extinción. Y una de las cosas que nosotros decimos es que alrededor de cinco kilómetros de esas especies donde, o suelen cazar o suelen nidificar, que automáticamente, independientemente de la estructura del apoyo, deben llevar ya los elementos de antielectrocución y anticolisión. Y en los tendidos ya viejos, automáticamente, sin que haya ninguna muerte, ya se deben rectificar.
Y si la Conselleria de Medioambiente no acepta las alegaciones, no sé si piensan ir a los tribunales o qué plazo tiene.
Ahora nosotros, una de las cosas que ponemos en las alegaciones es que se está modificando el Real Decreto del año 2008. El Ministerio está rectificándolo y va a sacar un nuevo Real Decreto con muchas más restricciones de las que tenía hasta la actualidad, porque ha visto que ha sido un fracaso el Real Decreto que hizo en el año 2008 de protección contra la electrocución y colisión de las aves. Y ya se han hecho alegaciones, hace un año, y en breve lo sacará.
Una de las cosas que hemos dicho a la Conselleria es que no hagan una orden simple y sencilla basándose en lo anterior, sino que hagan una orden en la línea del Real Decreto del Ministerio. Porque si no, después tendrán que rectificar otra vez la orden para adaptarla.
Entonces, lo que le proponemos a la Consejería es que sea valiente y que haga un Real Decreto de eliminar o, sobre todo, reducir en un porcentaje muy alto las electrocuciones. Hay suficientes datos científicos y publicaciones que te permiten hacer una orden acorde con la evidencia científica. Y que no sea un mero papel que de aquí a cuatro días se va a tener que rectificar para ajustarse al nuevo Real Decreto de prevención de electrocuciones en aves.
Porque estos casos, ¿se denuncian como delitos contra la fauna o no? No sé qué papel juega la Fiscalía de Medio Ambiente en estos casos.
En principio no se denuncian a la Fiscalía. Se muere un ave y la encuentra cualquier persona o en las inspecciones que hacen los agentes medioambientales. Hay un pequeño protocolo de recogida del ave para no alterar los datos de la electrocución y se lleva al Centro de Rehabilitación de Valencia. Los veterinarios de allí hacen la necropsia y determinan la causa de la muerte. Si la causa es por electrocución o es por colisión, la Conselleria obliga a la empresa eléctrica a que rectifique ese apoyo. Hay veces que se rectifica, hay muchas que no se rectifica o se rectifica a los seis meses o al año, cuando hay una segunda muerte. Y con esa segunda muerte, en el mismo apoyo que ya se denunció, es cuando la Conselleria se ve obligada a ir a Fiscalía.
¿Qué es lo que proponemos desde Ecologista en Acción? Que cualquier muerte de especie catalogada, directamente se lleve a la Fiscalía. Porque hay demasiada información e incluso demasiados recursos económicos que pagamos todos para la rectificación preventiva, que es lo importante.
La única cosa que nosotros pedimos es aplicar la normativa que hay, la inmensa legislación que hay, sobre todo la Ley de Biodiversidad y la Ley de Responsabilidad Medioambiental, que son fundamentales y son del año 2007 y no se aplican. Esa legislación ya obligaría de forma preventiva a que las empresas eléctricas, cuando construyeran, fueran rectificándose a un ritmo importante, porque rectifican a un ritmo súperlento.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




