
La sexta edición de “Reciclar para ConserMar”, recién finalizada en la Playa del Arenal de Burriana, ha conseguido llegar a más de 10.000 personas entre vecinos y turistas de hasta doce municipios costeros de la Comunitat Valenciana. Esta campaña de concienciación del reciclaje en el entorno de las playas ha sido desarrollada por Ecoembes, cuyo responsable de Marketing, Juan Manuel Alonso de Velasco, ha explicado a InfoSOS sus objetivos.
El propósito de la campaña es impulsar la transición hacia la economía circular en el ámbito de los envases. ¿Es algo que se va consiguiendo?
Es una campaña de Ecoembes con la Consellería de Medio Ambiente para sensibilizar a la gente para que recicle los envases en las playas del litoral valenciano, sobre la importancia de reciclar los envases muy especialmente en esta época, los que se generan en verano en las playas, evitando además estropear el entorno. Es recordar a la gente que no solo se recicla en casa, sino que se recicla también en la calle.
Porque este abandono de residuos, lo que llamamos ahora la basuraleza, ¿es un problema más crítico en verano?
Bueno, esto se genera durante todo el año, porque en verano la gente va a las playas pero en invierno va mucho a las montañas. Entonces es un problema en todas las épocas del año, pero es cierto que ahora hay mucha más concentración en las playas sobre todo, y por eso nos dirigimos a estos puntos. Porque es donde llega mucha gente, se puede informar, se pueden aclarar todas las dudas y se puede llamar la atención, explicar por qué es importante dar una nueva vida a los envases. Los envases son materiales que no pueden acabar en un vertedero o tirados por el entorno. Se pueden recuperar y ese material se puede reutilizar con todos los beneficios que lleva; económicos, en cuanto al uso de materiales y ambientales, y para no contaminar.
¿Y cuáles han sido los mayores desafíos que han detectado a la hora de concienciar a los ciudadanos directamente a pie de playa?
La gente tiene muchas dudas. A veces llegan los que dicen que para qué reciclar si todo se junta luego, lo cual es una leyenda y no es real. Los envases se separan, se llevan a las plantas de clasificación, se clasifican en función del material y se les da una nueva vida. Es material, como decía antes, 100% utilizable. Una lata de aluminio, pues es aluminio puro. Si se mete en una fundición, vuelve a ser una lata o vuelve a ser el capó de un coche o la chapa de una nevera. Es material que se puede reutilizar. Y luego, hay también muchas dudas, acerca de, por ejemplo, si hay que lavar los envases antes de depositarlos, lo cual, es un error. No es necesario en absoluto. Es más, no podemos malgastar el agua para lavar un envase que luego va a ir a una planta donde ya lo lavarán o le darán el tratamiento que sea. También a la hora de depositar los envases; por ejemplo, un refresco que tomamos en la playa. Echarlo al contenedor amarillo para que se recicle, o echarlo a una papelera. Bueno, pues la importancia es precisamente esta. Si lo echamos al contenedor, se va a reciclar y si lo echamos a una papelera, muy difícilmente va a llegar a una planta de reciclaje.
¿Qué resultados ha tenido esta campaña u otras que han hecho aquí en la Comunidad Valenciana?
Los resultados son muy buenos. La gente muestra muchísimo interés. Está con muchas dudas, las plantean y la asistencia es enorme. Aparte de estar en la playa, hemos recibido escuelas de verano que se han acercado con niños. Ha habido más de mil niños que han estado recibiendo pequeños talleres, juegos, obras de reciclaje y a todos ellos les hemos dado un recordatorio para que lo llevasen a casa. Sobre todo, para que no se olvide la importancia de reciclar.
Más allá del contenedor amarillo y azul, ¿qué innovaciones se están planteando para que los residuos de las playas también tengan una segunda vida garantizada?
Nosotros en Ecoembes trabajamos con envases de cartón y papel, cualquier caja, cualquier bolsa de papel, cualquier envoltorio. Todo esto va a las plantas de reciclaje y vuelve a ser un envase de cartón, otra caja, una huevera, etc. Luego los envases ligeros, que son el contenedor amarillo, que son latas, que pueden ser de aluminio o acero. Luego está el brick y están los envases de plástico, que son múltiples, desde una botella de refresco, de agua, hasta una bolsa de snacks, etc. Todo esto, lo importante es que se recicle y que se pueda aprovechar y no acabe en el medio ambiente. Y junto a esto, efectivamente, hay otros residuos en las playas, que ya no son envases, no son estimados por Ecoembes. Pero colaboramos, por lo menos en lo que son estas campañas, a sensibilizar, como a no dejar colillas en las playas, no dejar una botella de vidrio, o no dejar elementos que podemos llevar de casa y que se nos han roto y los dejamos caer. En este sentido, lo que es la basuraleza, hay que llevarla al contenedor más cercano. Sabemos que hay un contenedor para cada tipo de residuos y al final es hacer que la gente sea un poco responsable; entre todos tenemos que ayudarnos. Esto no es cosa de uno ni de dos, tenemos que estar todos un poco pendientes y todos vamos a salir beneficiados.
¿Y a cuántas personas han llegado con la campaña?
Pues de media estamos llegando a unas 10.000 personas directamente, más todos los que puedan tener relación con estas. Niños que hayan ido de escuelas de verano han sido algo más de mil. Y todo esto al final llega a los hogares, que es lo importante. Cuando llegan a casa lo transmiten, así como los adultos también a sus familiares o a la gente que tienen alrededor. Esta campaña también tenía un reporte en radio, con lo cual intentamos llegar más, no solo a los que están en la playa en este momento, sino a los que van a ir más tarde o ya se han ido. Se trata de sensibilizar, informar y resolver dudas de una forma amena, que puede ser para los niños con juegos de la ruleta, del pasapalabra, etc. También en la ruleta se les hacen preguntas de dónde va un envase, dónde va otro, y es la forma de que la gente vea el reciclaje no como una tarea aburrida y pesada, sino que también puede tener cierta gracia. Al final tenemos que pensar que el reciclaje es algo que hacían nuestros abuelos de forma natural. Y poco a poco nos estamos malacostumbrando a creer que cualquier cosa se puede tirar porque sí. Hay que aprovechar todo lo que tengamos, intentar darle una segunda vida, no despilfarrar lo que tenemos.
¿Cómo van a afectar las nuevas normativas europeas de residuos al diseño de los envases del futuro?
Ecoembes trabaja mano a mano con las empresas para cumplir la ley, por supuesto, y mejorar tanto la reciclabilidad de los envases como la facilidad para que el ciudadano pueda y sepa reciclarlos correctamente. En este sentido, muchas iniciativas proceden desde la propia industria, la primera preocupada por ello, lógicamente, y Ecoembes está echando una mano para que estas iniciativas salgan adelante y, al final, beneficie, no solo a las grandes empresas que están detrás del desarrollo de esto, sino también de otras pequeñas empresas que una vez que ya esté implantado puedan repetir estas experiencias en los envases. Al final es hacer que los envases contaminen cada vez menos, sean fácilmente reciclables. La bondad que tiene un envase es que nos permite adquirir un producto, conservarlo en casa, almacenarlo y consumirlo cuando queremos; pues que no se convierta en un problema, que al final el envase, que es muy útil, tenga una salida digna, un término de usabilidad digno.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




