Federico López: “Con Chitocarbs hemos logrado que un compuesto natural tenga efectividad para controlar enfermedades en plantas”

La Universidad de Alicante cuenta desde ahora con una nueva empresa basada en conocimiento, ChitoCarbs, orientada al desarrollo de bioestimulantes avanzados para agricultura sostenible, que integra biotecnología, fitopatología y ciencia de los materiales. El proyecto promotor, entre quienes se incluye el profesor Federico López Moya, se centra en el control biológico de plagas, a través del quitosano, una sustancia que se obtiene mediante procesos de economía circular.

Tradicionalmente hemos usado pesticidas químicos para proteger la agricultura, pero sabemos que tienen un impacto ambiental. ¿Cuál es el problema actual del campo que Chitocarbs vendría a solucionar?

Actualmente el manejo de determinadas enfermedades por los pesticidas químicos está suponiendo la aparición de resistencias en organismos patógenos que causan enfermedades en plantas. Además de que causan importantes impactos ambientales ligados a que contaminan aguas, contaminan el suelo, pueden incluso afectar en algunos casos al ser humano. Chitocarbs, lo que propone son alternativas sostenibles basadas en recursos naturales. Por un lado proponemos el quitosano, que es un derivado del exoesqueleto de crustáceos e insectos y, por otro lado, carbones, que básicamente es materia vegetal que se ha transformado en forma de carbón. Y el uso de recursos naturales que proporcionan algunos hongos como el caso de coconia, que es capaz por sí mismo de infectar algunos de estos patógenos que causan enfermedades en plantas, y también de generar volátiles que, incluyéndolos en estas matrices de carbono, se pueden utilizar como repelentes de insectos, como compuestos de nematicidas, y en esa idea se enmarca Chitocarbs.

Se habla mucho en las investigaciones del quitosano, ¿pero qué es y de dónde se obtiene este componente?

El quitosano está presente en crustáceos, insectos, también en los hongos, y básicamente se obtiene del exoesqueleto, es decir, de la parte externa tanto del insecto como del crustáceo, con un proceso bastante sencillo que se realiza en el laboratorio. Esto permite obtener un recurso que se puede utilizar de manera sostenible para el manejo de enfermedades y plagas.

O sea, sería un poco como un escudo químico, una alternativa natural…

Exacto. Este compuesto es completamente natural; de hecho, actualmente para otras aplicaciones se usa incluso como compuesto adelgazante, para el tratamiento de guantes residuales… Pues en nuestro caso estamos haciendo una aplicación de un compuesto natural del que hemos demostrado en multitud de publicaciones su efectividad para controlar determinadas enfermedades en plantas.

¿Y cómo funciona exactamente esta tecnología? ¿Los insectos o los hongos se mueren, se les engaña de alguna forma para que no ataquen la planta?

En el caso del quitosano tiene dos vías de acción. Por un lado, una acción directa sobre determinados microrganismos patógenos, sobre todo hongos y bacterias; es decir, directamente el quitosano desestabiliza la membrana plasmática de estos hongos y bacterias y los mata. Y por otro lado también hemos demostrado y hemos probado que la aplicación de quitosano a las plantas activa sus defensas, y esto hace que determinados patógenos tengan menor capacidad de infectar a esas plantas tratadas con quitosano.

Chitocarbs ha desarrollado todo un sistema basado en compuestos volátiles e orgánicos, ¿es algo así como un ambientador natural que ahuyenta las plagas sin intoxicar el alimento?

Claro, esa es la segunda línea de la empresa. La primera línea es la del quitosano que acabo de comentar y la segunda es la generación de unas matrices carbonosas que comentaba inicialmente, de origen vegetal, que son capaces de retener compuestos volátiles. En este caso nosotros obtenemos, de un hongo del ambiente que se llama Pochonia, queemite volátiles, digamos coloquialmente que sudaría esos volátiles que se retienen en esta matriz, y una vez que generamos el dispositivo que es la matriz de carbono con los volátiles incorporados, llevada al campo hemos demostrado que tiene efecto de repelente contra insectos, repelentes contra nematodos que causan enfermedades en algunos cultivos.

¿Ahora mismo cuáles son los cultivos o las plagas que más preocupan y a las que se podría aplicar esta innovación?

Nosotros hemos trabajado mucho en la fase previa a la constitución de Chitocarbs. Hemos estado trabajando mucho con platanera en Canarias, porque allí tienen dos patologías que afectan a las plantas. Por un lado el picudo negro, que es un insecto, y estos sistemas de liberación lenta hemos visto que repelen a los insectos de las plantaciones, y por otro lado, un hongo que se llama fusarium y que afecta a las plantas. No tiene tratamiento ahora mismo con los agroquímicos de síntesis química y hemos visto que el quitosano directamente mata este hongo e impide que infecte a las plantas. Además estamos también trabajando con tomatera porque estos compuestos volátiles concentrados en las matrices actúan a su vez de repelentes de nematodos, que son unos gusanillos que hay en el suelo y que infectan a las plantas, y concretamente el tomate también se ve infectado por otra subespecie de fusarium. Digamos que la efectividad es la misma en las dos especies, aunque hemos hecho pruebas en otros cultivos como el granado, el pepino y alguna hortícola más.

¿Y cuándo empezará el agricultor a notar todos estos cambios que ya se están haciendo?

El efecto se ve rápidamente porque mejora la salud de las plantas. Eso se traduce en que la productividad no decae, porque la presencia de los patógenos se ve reducida y es una respuesta rápida porque en condiciones naturales o de tratamientos ineficaces, la aparición de patologías o enfermedades en los cultivos aparece rápidamente, y con estos sistemas hemos visto que somos capaces de reducir muy notablemente el desarrollo de estas enfermedades que te comento.

Chitocarbs acaba de nacer oficialmente como empresa derivada de la Universidad de Alicante. ¿Esto qué significa para un equipo de científicos?

Pues una de las cuestiones que desde el grupo de investigación de fitopatología llevamos tiempo contemplando es que generábamos multitud de recursos basados en la investigación para una aplicación práctica pero nos resultaba muy difícil ese proceso de transferirlo a una empresa que pudiera comercializarlo y convertirlo en una realidad de producto. Entonces, explorando diferentes vías consideramos que si la transferencia a la empresa nos estaba resultando compleja, pues la mejor manera era apostar nosotros por generar una empresa que pudiera encargarse de gestionar estos recursos de investigación que actualmente ya están en forma de producto.

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