Ayudas a los productores de cereza afectados por adversidades climáticas, ambientales o incendios

La conselleria de Agricultura, Ganadería y Pesca ha abierto el plazo para la participación ciudadana en el procedimiento de elaboración de las ayudas destinadas a las explotaciones agrícolas dedicadas a la producción de cereza afectadas por factores climáticos, ambientales e incendios.

Con estas ayudas se busca paliar la falta de producción de las explotaciones dedicadas al cultivo de la cereza de toda la Comunitat Valenciana, ocasionada por la persistente concurrencia de factores climáticos, ambientales e incendios, que se han acumulado en los últimos años, y que suponen una grave pérdida económica para las empresas agrícolas productoras de cereza.

Así, el conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca, José Luis Aguirre, materializa el compromiso adquirido con el sector tras su nombramiento y que, además, hace extensivo a los cultivos de cereza de toda la Comunitat Valenciana.

En este sentido, el conseller ha señalado que “como consecuencia de fenómenos climáticos adversos, en las últimas campañas la producción se ha visto seriamente mermada. Esto ha motivado que las explotaciones agrícolas estén sufriendo una importante descapitalización que impide abordar las tareas básicas de mantenimiento y mejora, lo que compromete la continuidad del cultivo y supone un serio riesgo de abandono definitivo”.

A esta situación cabe añadir que la fragilidad económica de las explotaciones dificulta la contratación del seguro agrario, “por lo que muchas superficies de cerezo carecen de cobertura, exponiendo con mayor intensidad la vulnerabilidad de las explotaciones”, ha añadido Aguirre.

Además, el conseller ha apuntado que “las altas temperaturas que puedan registrarse al final de la floración provocan un deficiente cuajado de la fruta, que, si es seguido de fuertes lluvias en plena campaña de recolección, dejan un balance de pérdidas importante y una producción final muy por debajo a la de una campaña normal”.

El cultivo de la cereza desempeña un papel fundamental en el sector agrario de ciertas zonas de la Comunitat Valenciana, representando un motor económico que genera riqueza y puestos de trabajo en zonas de interior. Es un sector fundamental en términos de fijación de población, además de ser un elemento vertebrador que promueve el desarrollo rural sostenible, el mantenimiento del medioambiente y del paisaje.