
El Oceanogràfic de València ha incorporado siete ejemplares de pingüino saltarrocas del norte (Eudyptes moseleyi), una de las especies de pingüino más amenazadas y catalogada como en peligro por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Los animales llegaron el pasado 25 de mayo procedentes del centro zoológico Tiergarten Schönbrunn de Viena, ha informado el Oceanogràfic en un comunicado.
La llegada de estos ejemplares sitúa al Oceanogràfic (CACSA – GVA) entre las ocho instituciones zoológicas del continente que albergan actualmente esta especie.
En total, la población europea bajo cuidado humano está formada por 162 individuos y, durante el último año, únicamente nacieron ocho crías en el continente, una cifra que evidencia la complejidad de su manejo y reproducción bajo cuidado humano.
Los siete ejemplares que han llegado a València son machos y han recibido el nombre de Ragnar, Floki, Rupia, Leño, Benito, Chumchum y Ronaldo. Uno nació en 2022, otro en 2024 y los cinco restantes en 2025.
El traslado se realizó en un vehículo adaptado, con una duración aproximada de 25 horas y manteniendo temperaturas y condiciones óptimas para garantizar el bienestar de los animales durante todo el trayecto.
La incorporación de esta especie responde a un trabajo iniciado hace años por el equipo técnico del Oceanogràfic dentro de su plan de colección y de conservación de aves marinas, han señalado las mismas fuentes.
Desde hace años, el acuario valenciano ha realizado mejoras en las instalaciones de pingüinos para adaptarlas a las necesidades específicas de especies subantárticas, ampliando superficies, acondicionando zonas y reforzando aspectos relacionados con el bienestar animal y la reproducción.
El pingüino saltarrocas del norte es una especie de pequeño tamaño, con una altura aproximada de entre 55 y 65 centímetros y pesos que rondan los 2,3 y los 3,5 kilogramos. Se caracteriza por las plumas amarillas que sobresalen sobre sus ojos y por su peculiar desplazamiento a pequeños saltos entre las rocas, comportamiento que da nombre común a la especie.
En medio silvestre habita principalmente en islas subantárticas del Atlántico sur, donde forma colonias reproductoras en acantilados y zonas rocosas. Según estimaciones de la UICN, sus poblaciones silvestres han sufrido un acusado descenso en las últimas décadas y actualmente se calculan unos 250.000 individuos maduros reproductores.
Las principales amenazas para la especie son el cambio climático, la disminución de recursos alimenticios, la contaminación y la presencia de especies invasoras depredadoras en las islas donde se reproducen.
Aunque son animales gregarios, los cuidadores destacan su comportamiento activo. “Son especies muy dinámicas, acostumbradas a colonias complejas y con un comportamiento muy marcado”, explican desde el equipo técnico del Oceanogràfic.
Tras pasar el periodo de cuarentena necesario tras su llegada al Oceanogràfic, los ejemplares ya conviven con las otras dos especies de pingüino presentes en el acuario, el pingüino rey y el pingüino juanito. Según el equipo de cuidadores, la adaptación está siendo muy positiva y los animales comenzaron a alimentarse con normalidad desde el primer día tras su llegada.
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