Michael Sealey (Oceana): “Queremos que la reserva marina en Calpe tenga un efecto dominó para proteger la biodiversidad de otras áreas del Mediterráneo”

Oceana y Calp han apostado por preservar los valores naturales y recuperar los recursos pesqueros de la zona con la creación de una reserva marina en torno al Peñón de Ifach. La organización de conservación marina ha aportado nuevas imágenes submarinas para avalar la protección estricta de 267 hectáreas, sumándose así a la iniciativa del ayuntamiento, la cofradía de pescadores y el Instituto de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina (IMEDMAR). Michael Sealey es asesor sénior de Oceana en Europa.

¿Por qué en los fondos marinos del Peñón de Ifach hay este interés en haber realizado esta iniciativa aquí?, ¿son tan críticos para el Mediterráneo como para necesitar de esta reserva marina de interés pesquero?

El Peñón de Ifach lleva siendo un parque natural de superficie por arriba durante décadas, pero en la parte de abajo nunca se le ha conseguido esa protección en la parte marina. Y en estudios que se han hecho alrededor del Peñón se ha visto que posee un valor ecológico muy grande, ya que tiene muchos tipos de hábitats diferentes. Tiene escaleras de posidonia, pero también fondos rocosos con corales y gorgonias. Tiene zonas que son arenosas…, entonces, esa variedad de hábitats y de condiciones lo que hace es que albergue mucha vida y mucha biodiversidad en general.

No sé si habrá muchos pescadores que temen los cierres de zonas y cómo beneficiaría este efecto reserva a la propia flota pesquera de Calp a medio plazo.

El problema que tuvo Calp en el pasado es que había cuatro pescadores artesanales en un momento, pero claro, era demasiada presión pesquera. Entonces, estos pescadores poco a poco se han ido jubilando o vendiendo los barcos y actualmente en esa parte no existe ningún pescador profesional que esté pescando justo en esa zona. Solo alguna cofradía, a lo mejor de Moraira, nos han dicho que algunas veces van en algún momento del año. Lo que sí que hay es pesca recreativa, que normalmente lo que busca son las especies más grandes y ejerce una presión bastante alta sobre la zona. Entonces, con esta reserva aspiramos a que sea una zona restringida para todo el mundo y que las especies puedan prosperar sin esa presión pesquera.

¿Y para cuándo se llevaría a cabo?

Nos han asegurado desde la Generalitat Valenciana que podría estar aprobado entre los próximos seis a ocho meses. Entonces, tiene que pasar por varias fases de consulta ciudadana y también procesos jurídicos, pero en seis o ocho meses lo podríamos tener ya.

Ha habido también acuerdo con el Ayuntamiento de Calp y el parabién de los pescadores. ¿En qué fase concreta está esa negociación con la Generalitat?

Sí, este es uno de esos casos raros, digamos, donde se ha conseguido la aprobación de todo el mundo, también de la Generalitat Valenciana. Entonces, simplemente ahora es una cuestión de tiempos administrativos y burocráticos para que se lleve a cabo. Pero en principio, no hay nadie que se oponga a esta reserva, ningún sector. Y creo que eso también es gracias a que desde el momento uno, se ha escuchado a todo el mundo y hemos sido todos transparentes en el proceso de presentación de la propuesta y en la tramitación de la misma.

¿Y cuáles serían las especies locales más amenazadas en una zona que se recuperarían de forma más inmediata con esta protección?

Algunas de las especies que se pueden beneficiar son, por ejemplo, los meros o los abadejos, que son especies objetivo de la pesca recreativa. Y claro, en una reserva conseguirían alcanzar su máximo tamaño. Lo mismo para las langostas, por ejemplo, los bogavantes, que durante estos días encontramos en la zona. Pero también existen especies que están protegidas como algunas rayas, como la raya mariposa o la mantelina. Y en este lugar también se han visto tortugas marinas. Entonces, todas estas especies encontrarían aquí un refugio.

Ahora es un momento en el que los pescadores están bastante preocupados. Hay una gran incertidumbre en el sector por cómo aumenta el gasóleo y por cómo compatibilizar este estado en el que se encuentra el sector pescador artesanal con el turismo también sostenible en Calpe.

Efectivamente, los pescadores necesitan soluciones para, primero, intentar recuperar el recurso, lo que ellos necesitan ir a pescar, que es lo que necesitan para vivir y para su actividad. Entonces, las áreas marinas protegidas son una herramienta, no solo en el Peñón, pero todas las reservas marinas protegidas, con una buena gestión, al final lo que pueden hacer es apoyar al sector pesquero. Los pescadores necesitan soluciones, soluciones que estén pensadas y basadas en sus necesidades como sector, pero también pensando en la sostenibilidad a largo plazo. Y volviendo al Peñón de Ifach, pues claro, necesitamos compatibilizar las reservas también con otras actividades como el buceo, ya que si hay una alta densidad de buceadores, esto también puede tener un impacto. Y los buceadores en Calpe son conscientes, los centros de buceo, de que necesitarán una regulación acorde para no crear ningún impacto negativo sobre la reserva.

Será una reserva marina de alguna forma vigilada porque habrá que controlar la pesca ilegal, ¿quién debe financiarlo y cómo velar por ello?

Sí, aquí en el futuro van a ser diferentes actores los que sean responsables de la vigilancia y de la gestión. Entonces, los buceadores y los pescadores lo que necesitamos es que ellos también se sientan dueños de esa reserva, que sea suyo también y que sean partícipes en la gestión, ya que de esa forma también se encargarán de la vigilancia y protección de la misma. Pero luego, legalmente, tanto el municipio que tiene competencias en costa como la Generalitat, como incluso el Ministerio de Transición Ecológica en Madrid, al ser una Zona Natura 2000,  también tendrá competencias y podrá aportar medios para la vigilancia y control.

Esta reserva forma parte de la estrategia global de Oceana para proteger el Mediterráneo, ¿cómo se conecta este proyecto en Calpe con el objetivo europeo de proteger para 2030 el 30% de los océanos?

Hay dos objetivos principales. Uno es proteger el 30% para 2030 y después un 10 % del mar bajo protección estricta, esa protección que evita que se extraigan allí recursos como peces, ¿no? Se evita la pesca. Entonces, nosotros siempre abogamos por que ese 30 % de protección sea con una gestión adecuada, no vale con trazar líneas sobre un mapa y declarar una zona protegida, sino que tiene que tener luego esos planes de gestión que regulen todas las actividades para que sean compatibles realmente con no solo la conservación, sino con la recuperación tanto de las especies como los hábitats que encontramos ahí y por los cuales se establecen estas áreas marinas protegidas.

¿Oceana tiene algún proyecto más en la zona, aunque sea a medio plazo?

Sí, tenemos, de hecho, una propuesta para establecer más áreas de este tipo, de protección estricta en el Mediterráneo. Y con nuestra propuesta se llegaría hasta el 5 % del Mediterráneo español bajo esta figura de protección. Y, de hecho, el año pasado hicimos un evento en el Congreso de los Diputados para defender esta propuesta y también para insistirle al Gobierno de España y a España en general que tenemos que hacer un trabajo conjunto para avanzar en este sentido e incrementar la protección de nuestros mares por nuestro propio bien. Sobre todo teniendo en cuenta la crisis de biodiversidad por la cual estamos pasando y también la crisis climática, que vemos que cada vez tienen efectos más severos dentro del medio marino. Esperemos que este ejemplo haga también un poco de efecto dominó, ya que nos parece un ejemplo muy bonito con todos los sectores implicados. Y ver si se puede replicar en otros sitios del Mediterráneo. Vamos a seguir insistiendo.

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