Oceanogràfic y Fundación Biodiversidad lanzan el proyecto Life Intemares con la suelta de 22 tortugas en Almassora

El proyecto Life Intemares, el mayor proyecto de conservación marina de la UE y que se desarrolla por la Fundación Oceanogràfic, el Ministerio para la Transición Ecológica y la Generalitat, da esta semana un paso más en la aplicación de su plan con la suelta de 22 tortugas ‘bobas’ en Almassora (Castellón).

Este programa, pionero y que busca aumentar el éxito de supervivencia de esta especie, cuenta con varias vertientes, desde recuperar tortugas malheridas por barcos pesqueros a insertar sistemas satelitales en las tortugas para rastrearlas en todo momento, aunque también se ocupa de ‘engrandar’ a las recién nacidas durante un año en el centro de la Fundación Oceanogràfic para elevar su ratio de supervivencia en su salida al mar.

En un acto celebrado en el Oceanogràfic y que ha congregado a la presidenta de Avanqua -gestora del Oceanogràfic-, Celia Calabuig, el director general de Medio Natural y Animal de la Generalitat, Luis Gomis, y la directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio, María Jesús Rodríguez de Sancho, Calabuig ha incidido en la importancia de la suelta de estas tortugas.

Estas 22 tortugas, denominadas como común o bobas (Caretta caretta), se trasladan a Almassora desde el Oceanogràfic, donde parten hacia el mar, todas ellas con al menos dos kilos de peso, lo que dificulta la existencia de depredadores naturales.

De lo contrario, ha indicado José Luis Crespo, responsable del Área de conservación y recuperación de fauna marina de la Fundación Oceanogràfic, sólo una de cada mil tortugas sobreviviría a la vida salvaje, pues al nacer apenas cuentan con 20 gramos de peso.

Cambio climático: la «explosión» en la costa valenciana

El científico de la Universitat Politècnica de València Eduardo Belda ha recalcado que debido a la movilidad de estas tortugas, que pueden recorrer 200 kilómetros en apenas dos días, se implanta en algunas de ellas un marcador satelital para ‘traquear’ sus movimientos y se siguen sus aleteos.

Este proyecto, que se desarrolla por parte de la Generalitat y el Ministerio y se escenifica a través de la Fundación Oceanogràfic, se encuentra ahora mismo en una fase de «mucho trabajo» porque el año pasado hubo una «explosión» en las tortugas, pues hasta doscientas tortugas llegaron a las costas valencianas para desovar, una circunstancia que permite un «estudio como nunca antes se había realizado», ha comentado Crespo.

Asimismo, ha apuntado que es el cambio climático el que empuja a que estas tortugas, que de normal habían desovado en países del este del Mediterráneo como Chipre o Turquía, lo hagan ahora en las costas valencianas, aunque también lo hacen en toda la costa este del país y las Baleares, pues su punto más al norte ha sido al sur de Girona y hacia el sur, en Marbella (Málaga).

La presidenta de la Fundación Oceanogràfic, Celia Calabuig, ha insistido en cuál era el objetivo de la Fundación desde sus inicios: «Conservar la vida marina, y uno de los proyectos más emblemáticos es el de la tortuga marina, que se ha intensificado al encontrar en 2023 más nidos de los que habíamos visto hasta ahora».

«El ratio de supervivencia es muy pequeñito pero un año después se incrementa mucho, y por eso muchas de ellas se mantienen con la ayuda de veterinarios durante un año en nuestras instalaciones para después salir al mar un año después», ha comentado Calabuig.

Por su parte, el director general de Medio Natural y Animal de la Generalitat, Luis Gomis, ha subrayado la colaboración del Miteco y la Generalitat por «la apuesta por los ecosistemas marinos», lo que se constata con que este pasado año se encontrasen esos doscientos nidos en la Comunitat Valenciana.

«En estos últimos años hemos realizado un gran esfuerzo por implantar figuras de protección y nuevos medios para vigilar las figuras marinas y esto es una muestra de que cuando varias instituciones colaboran juntas, se hacen bien las cosas. No tiene ni trampa ni cartón, porque se pueden hacer proyectos que salgan bien», ha afirmado Gomis.

Así lo ha ratificado la directora general de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Miteco, María Jesús Rodríguez de Sancho, quien ha resaltado la necesidad de conservar la diversidad marina, pues España, ha dicho, cuenta con más de 10.000 km de costa y «hay que ser capaces de transmitirlo y protegerlo».

InfoSOS, por un mundo sostenible.