
Los viticultores de la Comunitat Valenciana están cada vez más preocupados por el bajo consumo de vino autóctono y la merma de exportaciones. Por eso, la Unió Llauradora ha pedido, por un lado, una ayuda directa a la Conselleria de Agricultura, y por otro, que ésta solicite por su parte al Ministerio la medida de la llamada vendimia en verde.
Luis Javier Navarro, vicesecretario general de La Unió, en declaraciones a InfoSOS, hace hincapié en que la vendimia en verde “va directa al agricultor”, y por eso es tan importante. Consiste en que “antes del 15 de julio se tire toda la uva de las parcelas, para que no se creen excedentes”. Es una uva que “en muchos casos se va a desperdiciar y a quedar en la cepa igual”, explica, “pero con estas ayudas el agricultor cobra y, de paso, se retiran excedentes”.
Recuerda Navarro que el año pasado no se aplicó y confía en que este 2026, la Conselleria inicie los trabajos técnicos y administrativos necesarios y remita, antes del próximo 15 de enero, la correspondiente solicitud al Ministerio de Agricultura para que se beneficie de esta intervención vitivinícola pautada desde Bruselas.
Es una forma de contribuir a la estabilización del mercado y de las rentas de las personas viticultoras, en un momento en que la coyuntura del mercado del vino “continúa marcada por una demanda débil, tensiones en la comercialización y una presión a la baja sobre los precios de la uva”, lamenta.
Son circunstancias que afectan de manera directa la rentabilidad de las explotaciones vitícolas de la Comunitat Valenciana, sobre todo a la Denominación de Origen de Utiel-Requena y a la de Alicante. “Esta última ha pasado de producir entre 50 y 60 millones de kilos de uva a unos 20, casi la mitad, en el período que llevamos de sequía”, puntualiza Navarro; esto es, desde la campaña de 2022 hasta la pasada. Rememora cómo “antes habría temperaturas por encima de los 40 grados, pero por la noche descendían a 14, y ahora la mínima no baja de la horquilla de 20 a 25 grados”.
Por otro lado, el sindicato agrario también requiere a la Conselleria de Agricultura una ayuda directa extraordinaria e inmediata para todos los titulares de explotaciones de uva para vinificación inscritos en el Registro Vitícola de la Comunitat Valenciana, igual que se lleva a cabo en otras comunidades. “La uva, junto con el olivar, es el único cultivo que no ha recibido ayuda”, señala. “Este año se han quedado viñas sin cultivar y no podemos permitir que el viñedo se abandone, porque eso supone destrozar el paisaje y la biodiversidad”.
Considera que esta ayuda directa debería disponer de un presupuesto suficiente para cubrir las necesidades reales del conjunto de las explotaciones afectadas y compensar parcialmente las pérdidas económicas sufridas, mantener la viabilidad de las explotaciones y evitar el abandono de la viña, preservando así la actividad agraria, el tejido productivo y el equilibrio ambiental del medio rural.
Dada la situación de urgencia que atraviesa el sector, el objetivo de la organización es que pueda estar resuelta y distribuida antes del inicio de la próxima campaña vitícola.
Si no se recurre a este tipo de medidas “podemos tener un 2026 desastroso”, augura.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




