Rodolfo Valiente: “La sostenibilidad no es una moda, es la única forma de asegurar el futuro del vino valenciano”

El bodeguero y CEO de Bodegas Vegalfaro, Rodolfo Valiente, afronta cada vendimia con la experiencia de quien ha vivido de cerca los cambios del clima, los retos de la sostenibilidad y la evolución del vino valenciano. Desde su finca en Requena, habla de las consecuencias de la DANA del pasado 29 de octubre de 2024, del trabajo detrás de un vino ecológico y del potencial de una tierra que, asegura, “tiene calidad de sobra para competir con cualquier región de Europa”.

La semana pasada hubo un episodio de tormentas por gota fría en la Comunidad Valenciana y aunque llovió de una manera coherente, es inevitable no recordar lo que pasó en las comarcas de Utiel. Requena, La Hoya de Buñol, Camp de Turia, Horta Sud, la Ribera y La Costera, hace justo un año.

Un total de setenta y cinco poblaciones que sufrieron el fenómeno meteorológico devastador. Una dana terrible que se llevó por delante la vida de 229 personas y que en la comarca vinícola de Utiel- Requena dejó a varias familias y bodegas damnificadas. Un año después en InfoSOS visitamos las Bodegas Vegalfaro, una de las bodegas afectadas.

— El año pasado DANA golpeó con fuerza el altiplano de Utiel- Requena y sus bodegas fueron afectadas. ¿Cómo vivisteis esos días en la finca?

La verdad es que fue una de las más duras de los últimos años. La gota fría vino con tanta intensidad que el agua arrasó unas tres hectáreas que tenemos justo al lado del río. Esas zonas bajas son las que más sufren, porque la tierra no puede absorber tanta agua de golpe. Afortunadamente, el resto del viñedo resistió bien, aunque tuvimos que reorganizar toda la planificación de vendimia sobre la marcha.

— ¿Cómo afecta un fenómeno así al trabajo diario en bodega?

Te obliga a cambiarlo todo. Cuando llega una DANA, la prioridad pasa a ser salvar lo que se pueda. Cada año el clima nos pone a prueba, y eso hace que tengamos que estar más atentos que nunca al campo.

— Hablando de adaptación, Bodegas Vegalfaro es pionera en la producción ecológica. ¿Qué diferencia realmente a un vino ecológico?

Mucha gente piensa que un vino ecológico es solo aquel en el que no se usan productos químicos, pero va más allá. Para que un vino sea ecológico, no basta con que el viñedo lo sea; la bodega también debe estar certificada bajo la normativa europea. Eso significa seguir unas reglas muy estrictas: no se pueden utilizar ciertos conservantes, se limitan las dosis de sulfuroso y se controla cada proceso, desde la fermentación hasta el embotellado.

La sostenibilidad no es una tendencia, es una filosofía. Significa trabajar respetando los ciclos naturales del suelo, no contaminar acuíferos, cuidar la biodiversidad y garantizar que las generaciones futuras puedan seguir cultivando estas tierras.

— ¿Es más difícil elaborar vino ecológico que convencional?

Sin duda. Requiere más trabajo, más vigilancia y más riesgo, pero la recompensa es enorme. Los suelos vivos dan vinos más expresivos y auténticos. Además, cada vez más consumidores valoran lo ecológico, no solo por salud, sino porque entienden que detrás hay un compromiso real con el medio ambiente.

— En un contexto de cambio climático, ¿cómo se puede seguir garantizando la calidad?

La clave está en el equilibrio. No se trata de producir más, sino de producir mejor. En Vegalfaro trabajamos con rendimientos controlados y viñas viejas, algunas con más de 50 años, que dan menos uva pero de mayor calidad. Eso, unido a la gestión sostenible del viñedo y al trabajo en bodega, nos permite mantener el nivel incluso en años complicados.

— ¿Qué lugar ocupa el vino valenciano en el panorama nacional e internacional?

El vino valenciano está viviendo un momento fantástico. Tenemos diversidad de suelos, de climas y de variedades autóctonas que nos hacen únicos. El problema es que, dentro de la propia Comunitat Valenciana, aún nos cuesta apostar por lo nuestro. Si los valencianos consumiéramos más vino de nuestra tierra, fortaleceríamos un sector que no solo genera economía, sino identidad.

— ¿Qué mensaje enviarías a los consumidores?

Que apuesten por el producto local. Que cuando vean un vino valenciano en la carta o en la tienda, le den una oportunidad. Detrás hay mucho trabajo, muchas familias y un compromiso real con el territorio. El vino valenciano es excelente, sostenible y tiene alma. Solo falta que lo creamos todos.

Artículo de Francisco Estellés

InfoSOS, por un mundo sostenible.