César Bordehore: “El 60% de los stocks pesqueros del mediterráneo están en sobreexplotación”

La Comunidad Valenciana y toda la cuenca mediterránea se enfrentan a problemas
ambientales que pueden comprometer su desarrollo a corto plazo. Cesar Bordehore,
profesor del Departamento de Ecología e investigador en el Instituto Ramón Margalef
de la Universidad de Alicante, estudia algunos de los retos en nuestro ecosistema.
Uno de ellos es la sobreexplotación de los recursos en el mar mediterráneo que,
según nos indica, es “el más contaminado del mundo por elementos químicos”.
Hablamos de la situación de nuestro mar pero también de criminología verde, del
estado de la posidonia en Denia, del que es un gran conocedor y de las
consecuencias de la contaminación ambiental en nuestra salud.


“No es casualidad que haya problemas en muchos países del mundo de falta de fertilidad
en el esperma inducido por contaminantes ambientales y muchos de ellos están asimilados
por la alimentación o la respiración y todo el mundo sabe lo que opinan muchos dirigentes
sobre la contaminación atmosférica … como si fuera algo menor. No sólo produce muertes
directas sino también problemas endocrinos y problemas reales” afirma Cesar Bordehore
cuando le preguntamos sobre las consecuencias de la existencia de plásticos en el mar.
“Hay un desconocimiento muy grande. El plástico en el mar actúa como una esponja y
como un transmisor que concentra la contaminación y se la sirve a los peces. Ese es el
verdadero problema” sostiene este profesor e investigador.


“Creo que si damos un golpe de timón y cambiamos muchas cosas podemos tener un mar
mejor del que tenemos ahora” afirma Bordehore pero actualmente hay una sobreexplotación
de nuestros recursos marinos y sólo hay una alternativa: pescar menos. “Hay que hacer
mucha pedagogía y que todas las flotas del mediterráneo se unan. Cada vez hay menos
pesca, incluso con barcos más potentes, capturan menos pero si se gestiona bien, se
conseguiría el doble con la mitad de esfuerzo” argumenta este investigador que se sumerge
en las aguas de Denia, donde el Instituto Ramón Margalef posee un laboratorio , para
realizar inmersiones e investigar la salud de nuestro mar y sobre el estado del arrecife de
posidonia en Denia “sin el cuál Denia no existiría como la conocemos hoy” asegura.


El arrecife de posidonia más grande del Mediterráneo
Este arrecife de posidonia, que genera una protección natural de las playas, debería ser
declarado, según Cesar Bordehore, monumento natural. “Es el mayor del Mediterráneo y
debería ser conocido como monumento natural. Conocido y reconocido porque la gente no
lo conoce” señala este investigador que nos habla también sobre su estado actual y también
las amenazas a las que se enfrenta. “Su estado es bueno, en algunas zonas, excelente
pero hay zonas donde podría estar mejor” indica Bordehore. La principal amenaza a la que
se enfrenta son los vertidos agrícolas que desembocan en el mar. “La posidonia es muy
sensible a los vertidos de fertilizantes. Un exceso de nutrientes genera un debilitamiento de
la planta y se la ve como más apagada y crece menos. Eso pasa sobre todo en la parte
norte de la provincia de Alicante” añade.


En cuanto a la criminología verde, Cesar Bordehore, considera que todavía “queda mucho
por hacer porque hay actividades que no están penadas, no están vistas por la sociedad
como algo negativo pero, sin embargo, generan un gran impacto y muchas veces ni siquiera
están sancionadas a nivel administrativo. Hay un desacople entre lo que debería ser evitado
y lo que se está sancionando tanto a nivel de derecho administrativo como de derecho
penal y otras cosas que no se sancionan” precisa este investigador que actualmente está
trabajando también en un otro estudio, junto a la profesora de la Universidad de Alicante,
Isabel Vigo, para medir en tiempo real la dispersión de sustancias contaminantes a través
de las corrientes marinas superficiales y profundas.

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