
El Ayuntamiento de Elche avanza en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para regular y restringir la implantación de plantas fotovoltaicas en el término municipal, con el fin de compatibilizar el impulso de las energías renovables con la protección del territorio, el paisaje y el patrimonio del Camp d’Elx.
El concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha explicado que, con esta modificación, «se trata de evitar la implantación indiscriminada de grandes plantas solares en zonas sensibles de nuestro municipio».
La propuesta establece zonas en las que quedará prohibida la instalación de este tipo de infraestructuras, como el suelo no urbanizable protegido, los huertos dispersos de palmera, saladares y carrizales, montes públicos, áreas protegidas del litoral incluidas en el Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral de la Comunitat (PATIVEL), así como áreas vinculadas al aeropuerto o a infraestructuras estratégicas. También se excluye el ámbito de desarrollo de Porta d’Elx.
En aquellos enclaves donde sí se permita su implantación, la normativa fija diversas limitaciones. Entre ellas, que no podrán situarse a menos de mil metros del litoral, ni en parcelas con pendientes superiores al 25 %, mientras que la ocupación máxima de la parcela se limitará al 50 %.
También deberán respetar una distancia mínima de cien metros respecto a viviendas existentes, suelo urbano o urbanizable residencial, equipamientos públicos, instalaciones turísticas, recreativas o culturales, el cauce del río Vinalopó y barrancos.
En el caso de los Bienes de Interés Cultural (BIC), de Relevancia Local (BRL) y espacios naturales protegidos, la distancia mínima será de 500 metros, salvo que estudios específicos permitan reducirla.
No habrá plantas fotovoltaicas en cultivos emblemáticos, como el dátil de Elche
Soler ha indicado que la regulación también busca preservar la actividad agrícola y el paisaje del Camp d’Elx, por lo que “no se permitirá su implantación sobre cultivos emblemáticos, como el melón de carrizal, el dátil de Elche o la granada mollar”. Asimismo, será obligatorio realizar estudios de integración paisajística y adoptar medidas de protección ambiental para salvaguardar acuíferos, biodiversidad y entornos forestales.
El edil ha señalado que las líneas de evacuación de estas instalaciones deberán aprovechar corredores de infraestructuras ya existentes, como caminos o líneas eléctricas, y ha añadido que en las zonas de protección de carreteras no se permitirá la instalación de paneles ni de infraestructuras asociadas.
El consistorio ha informado de estas medidas este lunes en una nueva reunión de la esa de energías renovables con los agentes implicados. El siguiente paso será la aprobación inicial de la modificación del PGOU en pleno y la apertura de un periodo de información pública de 45 días antes de su tramitación definitiva por parte de la Generalitat.
Según los datos municipales, actualmente existen diez licencias concedidas para plantas fotovoltaicas en el municipio, de las que cinco se han ejecutado y dos están operativas.
Además, hay veintiséis solicitudes en tramitación, de las que dieciséis han sido autorizadas por el Gobierno valenciano y están pendientes de los informes municipales correspondientes.
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